México
El hondureño Ramón Núñez llegó al Puebla sin bombos y platillos, ni fue entrevistado por periodistas en el aeropuerto, nadie percibió su arribo. Ser el cerebro de un equipo desahuciado era poco para tratar de ganar fama en el difícil fútbol mexicano.
El promotor Carlos Hurtado, su padrino, aventó el dardo y dio en el punto rojo. Lo acomodó en el Puebla por 500 mil dólares y ahora lo ha vendido a Cruz Azul en 1.4 millones de dólares.
“Desafortunadamente se nos fue. Era un jugador que aportó mucho el torneo anterior. Definitivamente lo queríamos retener para éste, pero no se pudo hacer más. Fue una excelente oferta y el mismo jugador pidió que se le diera la libertad para emigrar, a lo cual accedimos”, dijo Jesús López Chargoy, uno de los socios ejecutivos de la Franja.
“El Ojitos” lo elogia
Enrique “El Ojitos” Meza, director técnico de Cruz Azul, se mostró complacido con la llegada del “Principito”, pues piensa que sus características ayudarán a desarrollar el fútbol que pretende aplicar en la “Máquina Cementera”.
“Es un jugador que desequilibra, que tiene buena pegada, que nos ha gustado cómo juega y con eso ha traído buenos resultados”, indicó el estratega, quien reconoció que fue a solicitud suya que la directiva contratará por dos años al catracho.
Rechazó que el objetivo de contar con los servicios del volante sea convertirlo en el armador de los avances y adelantó que lo pondrá a hacer varias funciones dentro del terreno de juego, como un transmisor de sus ideas.
“No quiero un diez como conductor, quiero un transmisor; no necesito a un jugador de los antiguos, que todos los balones pasen por él. Sostengo la idea, claro que puedo estar equivocado, de que mi equipo juegue bien, buscando el funcionamiento colectivo”.
Es deseo del timonel es que Núñez y cualquier refuerzo que se consiga este fin de semana se integren a la pretemporada del equipo a partir de mañana, en las playas de Ixtapa Zihuatanejo.