Honduras
La emoción y las buenas vibras eran tantas que traspasaron las fronteras catrachas y llegaron hasta Trinidad y Tobago como el jugador número 12 de la Selección.
Siete millones de hondureños gritaron a una sola voz ¡Honduras!, ¡Honduras! y vivieron ayer de manera espectacular el partido que la Bicolor enfrentó a Trinidad y Tobago en la hexagonal final rumbo a Sudáfrica 2010.
La euforia en cada lugar se sentía, olía y no sólo eso, sino que no le permitía a nadie dejar de sentir sus corazones al límite en esos noventa minutos de infarto.
Unos de ansiedad se mordían las uñas, otros se levantaban de sus asientos y se volvían a sentar, se agarraban del pelo, pero todo fue un alboroto cuando nuestra Selección anotó el primer gol y todos comenzaron a gritar, a abrazarse con conocidos y desconocidos.
No hay duda que una imagen vale más que mil palabras y ayer Honduras completa estaba con la vista, la mente y el corazón puestos con la Bicolor.
Niños, jóvenes y adultos estuvieron unidos en todos los rincones del país para darle el apoyo desde aquí a los jugadores hondureños.
