Honduras
Llámese fortuna, contundencia o suerte. Sea como sea, el Olimpia es primero y la distancia ya es de cinco puntos.
Los albos supieron manejar al campeón y con gran actuación de su portero Donis Escober vencieron 3-1 al Marathón anoche en el estadio Olímpico.
El club capitalino no practica el fútbol más alegre, pero ahí está en el primer puesto, aunque hay que reconocer que contra el Monstruo mostró más contundencia en un juego que a veces fue de ir y venir.
A los 22 minutos, Rigoberto Padilla con gran toque se la pasó a Willington Techera; éste ingresó al área, pero se sofocó y desaprovechó la primera oportunidad clara del partido.
La contestación llegó a los 24, cuando Mario Berríos comenzó una jugada desde el mediocampo y se la dio a Tyson Núñez, quien sacó un derechazo que fue a dar al pecho de Donis Escober y ya se hacía venir la noche soñada del arquero blanco.
A los 35 minutos Orvin Paz sin pensarlo sacó un bombazo que obligó a Donis a estirarse. Con ambas manos el portero la desvió. En el contrarremate, Tyson la prendió de derecha y una vez más Escober detuvo el balón.
La primera anotación
Llegó la anotación a los 43 minutos: Mariano Acevedo derribó a César Medina dentro del área y el árbitro Ricardo Zelaya decretó el penal. Para ejecutar la pena máxima llegó Walter Hernández, remató de zurda, Obelar la tocó y pegó en el poste, pero en el contrarremate el zurdo jugador olimpista puso el 1-0.
Nuevamente reaccionó el Marathón. Orvin Paz cobró un tiro libre desde unos 25 metros y la mandó encima de la barrera, pero una vez más la figura de Donis apareció para dejar a la afición verde con las ganas de celebrar.
Se fueron al descanso y en el complemento se registraron tres anotaciones. A los 55 llegó el infortunio de Milton Palacios. Rubén Matamoros centró, el defensor esmeraldo cabeceó y para su mala fortuna la pelota se metió en su propio arco.
El descuento de los de casa lo puso Tyson Núñez de penal a los 78: Rony Morales había derribado a Carlos Will Mejía.
Pero faltaba otro del Olimpia y de quién más que de Wilmer Velásquez, como todo un cazagoles, El Matador llegó a meter la pelota que había quedado en el área luego del disparo del juvenil Roger Rojas. Esto fue a los 89 minutos, cuando parecía que podía llegar el empate del juego.
