Honduras
Como muchos hondureños, Rony Flores emprendió sin documentos el peligroso viaje a Estados Unidos con el fin de buscar un mejor futuro para él y su familia.
Fue rechazado por varios entrenadores y clubes en el país, a pesar de haberse formado en el equipo más popular de Honduras, el Olimpia. Ser seleccionado nacional en Sub-17 y Sub-20 no le valió; sin embargo, alguien en Norteamérica valoraría sus condiciones y de allí Flores dio el gran salto al fútbol profesional al Bella Vista en Uruguay.
"Fue una decisión muy difícil. Tuve que hablarlo con mi esposa. Fue complicado, pero estamos felices acá y pienso que no nos equivocamos".
Flores fue apoyado por Juan Pedro Yalet, ex futbolista de Marathón, Motagua y Olimpia. "Yalet fue importante para que yo estuviera acá. Jugaba conmigo allá y habló con mi representante Alejandro Olivera. Estuvimos charlando un mes porque no podía salir del país, pero al final me salieron bien las cosas".
Ya anota
El domingo anterior, Flores fue determinante para el empate 1-1 del Bella Vista con Rampla Juniors, en el que marcó el tanto del empate.
"Para mí fue un gol importante; trabajé mucho en eso. El cuerpo técnico me ha tomado en cuenta y esperaba mucho de mí. Gracias a Dios le respondí".
La hinchada del club de Montevideo está contenta con el futbolista hondureño. "Toda la afición del equipo está encantada conmigo. Seguiré trabajando para anotar goles en partidos importantes".
Aunque la primera impresión que da Flores no es de hondureño. "La afición cree que soy americano, pero cuando me preguntan les digo que soy hondureño y me dicen ‘tenés estilo de americano’. Charlo con ellos y todo eso. Me gusta todo lo que me está pasando". ¿Y cómo juega? ¿Como hondureño o como norteamericano? "Ja, ja, ja. Juego como hondureño por mi velocidad y me gusta encarar, participar en las jugadas y defender. A la afición de acá le gusta eso".
El catracho se define: "Soy un jugador rudo. Me gusta correr y presionar y hasta que consigo el gol me quedo tranquilo".
El entrenador del club reconoce el trabajo de Flores en el ataque de su equipo. "Gustavo Mattossas es una buena persona. Siempre hablamos y antes de un encuentro conversamos hasta media hora o 20 minutos. Siempre me dice lo que quiere y cómo debo desarrollarme. Mis compañeros me motivan a seguir adelante y conseguir el éxito".
El artillero hondureño se acuerda de sus familiares y los saluda a la distancia. "Quiero enviarle un abrazo a toda mi familia que está pendiente de mí acá y a toda la gente que en algún momento me tendió la mano. En EUA a Manuel Reyes, dueño del equipo en que jugué allá; a mi primo Kevin López que se portó a la altura y a todos los que me apoyaron".
Por último, Rony pidió un deseo y quisiera dar el gran salto al fútbol europeo como alguna vez lo hizo Edgard Álvarez o Rambo de León. "Desearía mucho jugar en Europa. Sería algo importante para mí y para Honduras. Además, me gustaría que me tomaran en cuenta para la Selección, pero seguiré trabajando para cumplir ese deseo".
Perfil
Rony Alberto Flores Sánchez tiene 24 años. Nació el 28 de septiembre de 1984 en el Triunfo de la Cruz, Tela, Atlántida. Desde niño se formó en las reservas del Olimpia en Tela. Militó en las selecciones Sub-17 y Sub-20. En Olimpia llegó a segunda división, Nahúm Espinoza no lo hizo debutar. También jugó en el Universidad y el Real Patepluma. Se marchó a EUA de manera ilegal y jugó en ligas burocráticas para después dar el salto a Uruguay.
"Cuando vine, fue lindo. Me recibieron, me tomaron fotos. Es algo que nunca esperé, pero estoy encantado con todo el apoyo que me han brindado en Uruguay".
"Los hondureños que han pasado por acá han dejado una buena imagen. Dos compañeros estuvieron junto a Edgard Álvarez y hablan muy bien de él".
