Japón
Japón comenzó con el pie derecho la defensa de su título al vencer ayer por 4-0 a China en el partido inaugural del Clásico Mundial de Béisbol.
El jardinero Ichiro Suzuki, de los Marineros de Seattle, se fue en blanco en cinco turnos, pero Shuichi Murata conectó un jonrón en la parte baja de la tercera entrada para encabezar la ofensiva de Japón.
Japón sacó ventaja de 3-0 en la tercera cuando Norichika Aoki remolcó una carrera con un sencillo al jardín central, y luego Murata la sacó del parque por el jardín izquierdo contra el abridor chino Li Chenhao (0-1), quien cargó con el revés.
"Conecté un cuadrangular en mi primer partido, así que eso me debe dar confianza para el resto del torneo", dijo Murata.
Los nipones rayaron su cuarta carrera en la sexta, cuando Kosuke Fukudome cruzó el plato desde tercera gracias a un balk del relevista Sun Guogiang.
Suzuki, que tuvo dificultades en el plato en los partidos de fogueo antes del torneo, regresó al tope de la alineación tras batear tercero en las prácticas.
"Ichiro puede ocasionar daño y nuestros lanzadores estaban muy concentrados para mantenerlo alejado de las bases", dijo el mánager de China, Terry Collins.
