Honduras
Con la duda de Carlos Morán y el regreso de John Bodden, el Victoria trabajó ayer en el estadio ceibeño.
El técnico Tato Ortiz aprovechó el ensayo para afinar la estrategia que empleará el domingo para intentar vencer al Vida, sin que esto sea una obsesión para él.
"Un clásico siempre es apretado y nunca se sabe lo que va a pasar". En anteriores campañas miró el clásico desde el banquillo rojo, cosechando un triunfo y una derrota. En el torneo Apertura celebró su primera vez con la Jaiba gracias a un gol del capitán Ninroll Medina (1-0). Aunque Tato no pierde la calma y se manifiesta confiado, tiene sus dudas.
La más inquietante es la del volante Carlitos Morán, aquejado de una molestia que le impide trabajar normalmente. También la ausencia del carrilero Wilmer Crisanto, concentrado con la U20, en cuyo puesto podría decidirse por Wilson o Nahún Güity.
En el marco, Tato confirmó a Diego Vásquez, aunque John Bodden ya se integró al grupo.
