China
Los chinos recibieron ayer el Año del Buey con juegos pirotécnicos y fiestas, y se despidieron del agitado 2008 en que el país sufrió un devastador sismo, fue anfitrión de los Juegos Olímpicos e ingresó en la actual crisis de la economía mundial.
La medianoche de Beijing fue iluminada con vistosos fuegos artificiales mientras el estallido de petardos se prolongó hasta ya entrada la mañana de ayer en la capital. Las autoridades informaron de 46 heridos en accidentes con juegos pirotécnicos, una reducción de 48% frente al año pasado, de acuerdo con la agencia noticiosa oficial Xinhua. Alrededor de 70 ambulancias recorrieron la ciudad durante la madrugada para atender emergencias, añadió Xinhua ayer.
El Año Nuevo Lunar es la fiesta nacional más importante en China y la población suele celebrarlo con gastos onerosos para compartir platillos exquisitos con parientes y amigos, además de intercambiar sobres rojos con dinero.
A pesar de los malos pronósticos económicos surgidos en el extinto Año de la Rata, los comerciantes de la capital reportaron que la venta de juegos pirotécnicos aumentó 28% respecto a 2008, según Xinhua. AP
