Honduras
La afición explotó de alegría. El triunfo de la Selección hondureña ha sido el mejor regalo de 2008 para este pueblo que de corazón apoyó siempre al equipo de todos.
La Circunvalación se vistió de fiesta. Miles de aficionados se congregaron y con gritos, vivas, cohetes y silbidos mostraban su felicidad por la victoria.
Aquí no importaron las edades. Hombres, mujeres y niños lo dejaron todo y celebraron el pase que llena de esperanzas y nos hace estar más cerca de Sudáfrica 2010.
Los rostros se iluminaron, la noche fue mágica, el agradecimiento de un pueblo fue evidente, la Selección nos llenó de orgullo. Fue una fiesta que irradió esperanza para los hondureños que viven de lleno la fiesta del fútbol y hoy disfrutan el gane.
