La pasión por el ciclismo de montaña se ha convertido en una forma de competencia y entretenimiento en la que las habilidades de cada quien se ponen a prueba al subir o bajar las empinadas cuestas.
Cada fin de semana, la cordillera de El Merendón es el escenario perfecto para 20 ciclistas que con mucho entusiasmo emprenden esta aventura.
No sólo se trata de disfrutar del exuberante paisaje y mantenerse en forma; este deporte también brinda beneficios a la salud porque mejora el ritmo cardíaco, llena los pulmones de aire puro, mejora la resistencia y la apariencia corporal. Además brinda la oportunidad de hacer nuevos amigos.
Cada paseo representa una aventura nueva, llena de obstáculos que enfrentar: ríos, lodo, arena, árboles caídos y rocas, y en algunos casos carros y personas que transitan por las calles de tierra. Es un deporte que no muchos practican profesionalmente, pero estos ciclistas se han convertido en especialistas en pedalear hacia la montaña.
Mucho entusiasmo
Ellos comentan que se requiere, ante todo, disciplina y potencia para montar en una “bici” y pedalear durante tres horas. Guillermo Cubillas, miembro del Club Merendón, comenta que es un deporte que exige mucha práctica, porque no basta con montarse en bicicleta; es necesario maniobrarla cuando se atraviesan terrenos ásperos. Los integrantes del club enseñan a sus nuevos compañeros la técnica correcta para conducir la bicicleta de montaña.
“No es como andar en bici por la ciudad porque se deben tener en cuenta varios movimientos para pedalear”, comenta Rafael Sarmiento, otro integrante del club.
Los implementos para manejar cómodamente la máquina y los accesorios de seguridad son indispensables para cualquier recorrido.
El interés del club El Merendón es que más personas se unan a ellos para que disfruten de un deporte diferente y conozcan los paisajes ocultos en la montaña. Atrévase a formar parte del grupo y a vivir en cada viaje una aventura diferente.
En la ruta de la aventura
Los integrantes del club El Merendón se reúnen todos sábados a las dos de la tarde en una gasolinera Texaco de la primera calle y avenida Circunvalación; ahí deciden el rumbo para lograr la aventura del día.
Es importante que cada ciclista practique por lo menos tres veces a la semana para mantener la resistencia y mejorar su técnica de manejo.
Es indispensable, si padece problemas cardíacos, sobrepeso u otra enfermedad, que solicite la aprobación para practicar este deporte.
El grupo realiza recorridos por los caminos de tierra hacia Armenta, El Zapotal, El Cusuco y La Cumbre en la ciudad. Además recorren La Jutosa, en Choloma, y Villanueva.
En cada recorrido que hacen los sábados, recorren más de 40 kilómetros.
Parte de la historia
El ciclismo de montaña es una actividad deportiva que se realiza en una bicicleta de montaña o una todoterreno, BTT, en terrenos montañosos.
La de montaña fue creada hace 25 años por Mike Sinyard, fundador de la marca Specialized; tuvo la idea de crear una bicicleta más robusta para utilizarla fuera de la carretera, la famosa Stumpjumper.
Ahora hay gran variedad de marcas. Para este deporte necesita adquirir una máquina que facilite el tránsito por lugares que requieren bicicletas resistentes.
La máquina se caracteriza por sus componentes, ruedas y sistemas de cambios. Las bicicletas son rígidas, sin suspensiones, doble suspensión y con ruedas de 29 pulgadas de diámetro.
Maniobras para evitar accidentes
Al manejar una bicicleta por los caminos montañosos se recomiendan algunas maniobras para evitar accidentes. Éstos son algunos consejos cuando se hace el recorrido: Es importante conocer su bicicleta, cómo se comporta y funciona la suspensión.
Al comenzar en esta actividad supere primero obstáculos como pequeñas rocas, raíces, zanjas y otros que encontrará en el camino.
Poco a poco irá aumentando la velocidad, manteniendo el control de la bicicleta.
Si conduce a velocidad muy lenta, las rocas y raíces le impedirán avanzar, provocando algunas caídas; por ello se debe mantener la bicicleta a buena velocidad, pero que se sienta seguro.
Movimiento
La mayor parte del tiempo se usa el freno trasero, ya que si en las bajadas por pendientes acentuadas se frena con el de enfrente, es muy seguro que salga volando hacia delante.
Al tomar una curva la bicicleta puede moverse mucho; para evitarlo, incline la cintura hacia un lado, con el fin de seguir en el camino sin ningún problema.
Cuando se sienta fuera de control, suelte un poco el freno trasero; así la llanta no podrá atorarse en las piedras.
Cuesta
En bajadas muy empinadas o al subir raíces o rocas altas, cambie el centro de gravedad lanzando el cuerpo hacia atrás.
Evite ponerse tenso; así estará libre de caídas, cansancio y calambres. Es preferible soltar el cuerpo para amortiguar mejor.
Mantenga la vista al frente para saber dónde hay que girar o moverse. Si duda de que pasará por una parte del camino, bájese de la bicicleta; de esa forma evitará lastimarse.
La mejor manera de realizar un buen descenso es practicar y practicar hasta alcanzar la seguridad que requieren las bajadas.