Japón
Esta vez no intervino la suerte, ni el auto de seguridad. Fernando Alonso ganó con todas las de las ley.
El español consiguió su segunda victoria consecutiva en la temporada al imponerse en el Gran Premio de Japón, una carrera que resultó catastrófica para los dos aspirantes al título de pilotos del mundial de Fórmula Uno: el británico Lewis Hamilton y el brasileño Felipe Massa.
Los triunfos seguidos han levantado el ánimo de Alonso, que a lo largo del campeonato no ocultó su enfado por los problemas en su equipo Renault. El repunte apuntala la posibilidad que se quede en la escudería francesa en lugar de aceptar una oferta millonaria de Honda.
"Estoy en una nube"
"El equipo ha hecho un trabajo increíble para reparar los errores que teníamos, los resultados están llegando ahora mismo y hay que aprovecharlo", declaró Alonso.
"Estoy en una nube". Alonso venía de un triunfo en Singapur que obedeció en gran manera a su buena suerte, pero el domingo en el circuito de Fuji demostró toda la casta que lo llevó a conquistar dos campeonatos.
"En Singapur hubo un factor suerte importantísimo con el coche de seguridad y con los favoritos teniendo problemas como con el repostaje de Massa y ese tipo de cosas", valoró Alonso. "Aquí no hubo nada extraño". Pero el verdadero drama se vivió en la puja Hamilton-Massa. La apasionante pelea por el título volvió a quedar marcada por incidentes entre los rivales, esta vez cuando los dos se vieron involucrados en una colisión en la segunda vuelta. Ambos tuvieron que purgar sanciones en la calle de pits.
Al final de cuentas, Hamilton no pudo sumar puntos para McLaren y Massa quedó en séptimo lugar gracias a la intervención de un fallo de los comisarios tras la carrera que le permitió subir del octavo. Esto significó que la ventaja de Hamilton sobre su adversario de Ferrari ahora es de siete puntos a falta de dos carreras en el calendario, China y Brasil.
