Honduras
Una noche pletórica de alegría, pasión y por momentos de angustia vivieron millones catrachos el sábado previo, durante y después del partido en que la Bicolor doblegó 3-1 al representativo canadiense en el estadio Olímpico, que se pintó de azul y blanco desde la mañana.
Todo con tal de presenciar un juego, en que la hinchada hondureña disfrutó de tres espectaculares goles que hacen que la fiesta y la ilusión de estar en un nuevo Mundial se acrecienten cada día.
Aparte de los más de 30 mil aficionados congregados en el estadio, miles disfrutaron el juego en pantallas de televisión en restaurantes, bares, discotecas y por supuesto en la comodidad de sus hogares.
Al terminar el partido, las caravanas de celebración no se hicieron esperar y muchas personas se arrojaron con sus vehículos automotores, bicicletas y a pie por calles y avenidas del país, principalmente en San Pedro Sula, donde el festejo se prolongó hasta altas horas de la madrugada.