Estados Unidos
Tres años después de haber dejado el pelotón, el estadounidense Lance Armstrong, siete veces ganador del Tour ciclista de Francia, se impuso un último reto, regresar, bajo sospechas de dopaje, para apoyar la lucha contra el cáncer, una enfermedad que él combatió con éxito.
Rostro esquelético, mirada de acero: Lance Armstrong, que cumplirá 37 años el 18 de setiembre, aparentemente no ha cambiado. Retirado del pelotón desde julio de 2005, el día de su séptima victoria consecutiva en el Tour de Francia -un récord-, exhibe la misma determinación que entonces.
"Después de largas discusiones con mis hijos, mis parientes y mis amigos, he decidido volver al ciclismo profesional en 2009 para apoyar una movilización internacional contra el cáncer, que se cobrará 8 millones de víctimas este año, más que el SIDA, la tuberculosis y la malaria juntos", afirmó en un video emitido en su web.
El cáncer que sufrió hace doce años marcó una ruptura en la vida de Armstrong. Campeón del mundo en 1993 en Oslo, antes de la enfermedad, luego se transformó.
Después de la dura terapia para curar la enfermedad, el texano se convirtió en otro hombre, consagrándose únicamente al Tour de Francia, aconsejado por el belga Johan Bruyneel, su director deportivo.
Dopaje
Hegemónico en las pruebas contrarreloj, sorprendente en la montaña, acumuló siete victorias finales entre 1999 y 2005, levantando múltiples interrogantes sobre sus misteriosos métodos de preparación.
"Las sospechas acompañaron a sus victorias desde 1999", recordó Christian Prudhomme, el director del Tour, señalando que el corredor será aceptado en la ‘Grande Boucle’ en 2009 si respeta las reglas de la lucha antidopaje.
Para triunfar en su vuelta, Lance Armstrong deberá resolver más de un problema. El primero, encontrar un equipo, y quizás sea el Astana, dirigido por Bruyneel.
"Ayer (martes), hablé con él y todavía no ha decidido nada", declaró el director deportivo. "Quiere correr gratis, no tendrá problemas para encontrar un equipo, pero nuestra relación es clara: no podría permitir que se fuera a otro equipo" que Astana.
El líder de Astana, el español Alberto Contador, ganador del Tour 2007, se dijo dispuesto a "abrir las puertas" del equipo al estadounidense.
Pero Lance Armstrong, que persigue una octava victoria en el Tour, deberá recuperar un nivel aceptable para no traicionar su excepcional palmarés.
Podrá inspirarse en el basquetbolista Michael Jordan, que ganó tres nuevos anillos en la NBA después de su vuelta a las canchas en 1995, o el boxeador Georges Foreman, el campeón del mundo más longevo de la historia (45 años), después de un parón de 12 años.
Otros fracasaron, como el tenista sueco Bjorn Borg, cuyos once títulos de Grand Slam no impidieron que su regreso en los años 90 fuera patético, después de prácticamente diez años de ausencia.
