Honduras
Las miradas en el Centro Social Hondureño Árabe se desviaban hacia ella y en las calles del centro de la ciudad la expectativa por verla imperaba entre los sampedranos.
Sin duda la visita de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, engalanó San Pedro Sula y deja una huella en su historia.
Clinton llegó a las siete de la mañana al Árabe y antes de que se instalara la 39 Asamblea General de la OEA, se reunió con los cancilleres del Caribe, incluido la República Dominicana y Haití, para hablar de los planes del presidente Barack Obama, área que apoya el condicionamiento de Washington al retorno de Cuba a la OEA.
El encuentro refleja “el compromiso firme de Estados Unidos de fortalecer su acercamiento” con los estados miembros del Caricom y el gobierno de Santo Domingo, dijo un funcionario del Departamento de Estado sobre la reunión, que fue privada.
Clinton presentó en ese evento a la académica Dinah L. Shelton, que su país propone como miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que se seleccionará hoy.
Después de participar de la primera sesión de la 39 Asamblea, al igual que el resto de cancilleres, visitó la alcaldía sampedrana donde recibió atenciones especiales del alcalde Rodolfo Padilla.
“Es una persona con un carisma enorme, como hospitalidad le ofrecimos nuestras oficinas por si las necesitaba”, dijo el edil.
Padilla le entregó un retrato de ella en grafito, un joyero maya, un libro de Honduras y las llaves de la ciudad.
“Cuando le di las llaves me preguntó qué puerta abría. Le respondí que todas las de la ciudad y la de los corazones de todos los sampedranos, aunque ya los había abierto”, contó Padilla.
Clinton regresó pasadas las tres de la tarde a la sede de la Asamblea y después las cinco se trasladó a la Base Aérea Armando Escalón, donde estaba el avión que la trajo la noche del martes.
Velará por la democracia
Al llegar a la terminal aérea, la “dama de la diplomacia” atendió unos minutos a los candidatos presidenciales Elvin Ernesto Santos del Partido Liberal y Porfirio Lobo Sosa del Partido Nacional.
La segunda funcionaria más importante de EUA, les garantizó, según los candidatos, velar por la democracia en Honduras.
“Tuvimos una reunión para definir el apoyo que el Gobierno de EUA le da a esta democracia y a nuestro proceso electoral. Ella ha ratificado que a través de su embajador va a garantizar un proceso electoral limpio. Preguntó si las campañas se están desarrollando, le hemos dicho que estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para enfrentar los grandes retos de nuestro país”, compartió el líder Liberal.
Porfirio Lobo informó que expuso a la secretaria de Estado su preocupación por la división que el Gobierno de la República está provocando entre los hondureños, quizá con un afán continuista con el cual dijo no estar de acuerdo.
Finalmente, Clinton les expresó que va a recibir comunicaciones frecuentes del embajador Hugo Llorens para apoyarles.
Después del breve diálogo, la ex primera dama de EUA se despidió de Honduras sonriendo.
