Honduras
Las organizaciones de la droga de México han trasladado sus centros de operaciones a Centroamérica por la guerra que les está haciendo el Gobierno y eso ha fortalecido el sicariato, especialmente en Honduras y Guatemala.
La presencia de miembros de los grupos armados de los carteles mexicanos genera inseguridad porque en combinación con el sicariato de la región están perpetrando múltiples crÃmenes como los que se suscitan en México por la guerra entre narcos.
Uno de esos casos es la matanza ocurrida el 25 de marzo en el poblado de Zacapa en Guatemala, donde un contingente de 30 sicarios que se transportaban en ocho vehÃculos llegaron a darle muerte a Juancho de León, uno de los capos de la droga en ese paÃs, junto a once de sus guardaespaldas.
Las averiguaciones de las autoridades policiales guatemaltecas indican que la masacre fue cometida por miembros de la sanguinaria organización criminal de México conocida como los Zetas por orden de los jefes del Cartel del Golfo en venganza porque el capo guatemalteco les estaba robando la droga que pasa por Centroamérica.
Grupo élite de sicarios
En Honduras las autoridades de inteligencia manejan la información de que en el occidente está operando una escuela de asesinos a sueldo dirigida por Edgar Valdés Villareal, jefe de sicarios del lÃder del "Cartel de Sinaloa", JoaquÃn "El Chapo" Guzmán.
Las averiguaciones de los cuerpos de inteligencia chapines y hondureños establecen que el Cartel de Sinaloa ha contratado a la organización del sicariato guatemalteca Los Kaibiles, ex militares de élite, para contrarrestar a los Zetas. Los Kaibiles forman el último cÃrculo de protección personal de "El Chapo" Guzmán y se coordinan con otras bandas de sicarios al servicio de esa estructura de la droga como los Lobos, Texas, Negros, Chachos, Chapos y Pelones, todos al mando de Edgar Valdés Villarreal, alias "La Barbie", quien dirige la escuela del sicariato en Honduras del Cartel de Sinaloa.
Información obtenida por las autoridades policiales establece que el sicariato ahora está optando la modalidad de la decapitación.
Entrenamiento
El sicariato en Guatemala y Honduras está reclutando jóvenes, incluso menores, los cuales en su proceso de formación empiezan matando perros.
Para "graduarse" como sicario tienen que asesinar a una persona con la condición de que la situación implique riesgo.
Otra de las pruebas finales es que el individuo tiene que asistir al entierro de la persona que asesinó para constatar que nadie lo miró cometiendo el crimen. Cumplido con eso el sujeto se convierte en un sicario profesional.
La mujer está ocupando espacios en la actividad de la criminalidad organizada. Se conoce de casos de mujeres sicarias que operan en bandas en Centroamérica y México.
Sin embargo, en Honduras aún no se ha detectado si mujeres ejercen esta actividad.
La figura de las mujeres sicarias apareció por primera vez en junio de 2007 en México, donde tres féminas fueron empleadas como asesinas a sueldo.
Armas
Honduras también es puente del trafico de armas que son destinadas para los carteles de la droga y una parte de ellas las utiliza el crimen organizado en el equipamiento de los sicarios para la ejecución de asesinatos en sus operaciones de ajustes de cuentas, venganzas, cobro de deudas y rivalidad.
Las organizaciones del narcotráfico obtienen sus arsenales en las mismas rutas del trasiego de droga y uno de los mecanismos es el conocido como la "operación hormiga" que es la transportación de armas a través de personas en cantidades de diez a 15 armas por pedido. Las fronteras de Guatemala, Nicaragua y El Salvador son los puntos por donde transitan las armas.
Efectos
Para MarÃa Elena Méndez, miembro del Centro de Estudios de la Mujer en Honduras, Cem-h, es preocupante que el epicentro de la violencia se genere en la zona norte, que es considerada el "centro de operaciones del tráfico de droga".
"Las organizaciones de mujeres estamos viendo estos asesinatos como una cadena de impunidad similar a lo que pasa en México en sectores como Ciudad Juárez y en la frontera con Estados Unidos", manifestó Méndez.
Indicó que se debe identificar un hilo que lleve a explicaciones más lógicas que permitan poner en el tapete de la discusión un problema que va en ascenso.
Refirió que uno de los problemas que está generando la ejecución de asesinatos por encargo es que la sociedad se está acostumbrando a que esas cosas ocurran y se termina perdiendo la sensibilidad frente a la muerte.
"Hay una pérdida de la capacidad de asombro de los hondureños, una cobardÃa para enfrentar la realidad e indiferencia", aseveró la entrevistada.
"Hemos visto oficiales en bandas de robacarros, de asaltos a bancos y narcotrafico, éstos también tienen nexos con el sicariato, brazo armado del crimen organizado", manifestó Rafael Fletes, coordinador regional del Ministerio Público.
En cuanto a la existencia de sicarias en Honduras, Fletes dijo que no tienen conocimiento de la participación de damas en esa actividad ilÃcita.
Hay 350 mil armas ilegales
San Pedro Sula. Las investigaciones de la PolicÃa indican que podrÃa haber unas 350 mil armas ilegales producto del trafico en manos de civiles.
Entre los años 2000 a 2004 la PolicÃa Nacional incautó 4 mil 864 armas.
En 2005 los decomisos llegaron a 2 mil 732 armas.
Se estima que el tráfico ilÃcito anual de armas por nuestras fronteras es simétricamente proporcional al total de armas registradas.
Las armas más traficadas hacia y desde Honduras son la AK-47, Uzis, M-16, escopetas 12, granadas de fragmentación, pistolas 9 milÃmetros; aunque se han dado decomisos de armas de gran poder, como lanzacohetes y antitanques.
Las fronteras del paÃs son altamente porosas y mal marcadas, según análisis de los cuerpos de inteligencia.
Se ha establecido que en el tráfico de armas se utilizan vehÃculos de transporte de mercaderÃas como camiones y contenedores con fondos falsos. También usan avionetas privadas.
