Honduras
Diez años casi exactos han pasado desde el huracán Mitch y nuevamente los pobladores de estos tres municipios de la zona norte sienten que la lluvia no es agua sino latigazos que castigan a todos.
Octubre ahora tiene un significado especial: temor al agua que casi todos los años provoca la temporada lluviosa del Caribe, Centroamérica y México.
Ni las sombrillas, ni los capotes fueron suficientes para evitar el aguacero. Tampoco bastó con llevarse los pocos o muchos bienes materiales de las casas.
Los pobladores de los municipios y sus alrededores han perdido sus animales y sus cultivos -los pocos que logran desarrollar- y el Ulúa amenaza con apoderarse de mucho más.
Los afectados superan los mil, según Copeco.
Ahora todos sólo esperan, como en el Mitch, que el agua pase; pero anoche el pronóstico no era bueno y por eso Copeco pedÃa evacuar las zonas que estaban a punto de inundarse.
