Honduras
Siete de cada diez estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Unah, aprueban las materias que inscriben en cada período académico.
Las masivas reprobaciones de alumnos en las materias denominadas difíciles al parecer han disminuido en la Unah.
Según datos proporcionados por la Oficina de Registro, en los últimos años el índice de aprobación estudiantil ha crecido y se dice la variación tiene que ver con la aplicación de las normas académicas de educación superior. Hasta 2005, el índice de aprobación de la Unah era del 54 por ciento, es decir, apenas 5 de cada 10 alumnos aprobaban las materias que inscribían en cada período.
La otra mitad resultaba reprobada.
El último cálculo efectuado durante el primer período académico de 2009 señala que el índice de aprobación de la Unah se ha elevado al 70 por ciento.
El porcentaje revela que ahora 7 de cada 10 alumnos aprueban las materias que cursan en cada período académico.
Mejora
Para José Letona, jefe de la Oficina de Registro de la Unah, la mejora está relacionada con la puesta en marcha de las normas académicas y la aplicación de la prueba de aptitud académica que orienta a los universitarios a estudiar carreras de acuerdo con sus conocimientos.
Entre las normas se contempla la expulsión de todos los estudiantes cuyo índice académico es inferior al 40 por ciento.
“En cierta forma, este tipo de medidas obliga a los universitarios a preocuparse más por sus estudios”, sostuvo el encargado de Registro.
Desde la puesta en marcha de las normas, al término de cada período varios estudiantes quedan fuera de la Unah por bajar a menos de 40 por ciento su índice académico.
Según Registro, en 2006 el índice de aprobación en la Unah todavía era de 54 por ciento, pero para 2007 el porcentaje se elevó a 63. En 2008, dicho índice se volvió a elevar y registró el 68 por ciento.
“Los datos son una buena noticia porque nos demuestran que la Universidad ha mejorado en los últimos años”, planteó Letona.
Los resultados de las medidas aplicadas en los últimos años en la Unah han sido efectivos a pesar de la crisis constante en que se ha encontrado sumida la máxima casa de estudios.
Parte de esa crisis tiene que ver con la negativa de los profesores universitarios a someterse a una evaluación encaminada a mejorar la calidad de la enseñanza que se brinda en la alma máter. Para el caso, la disuelta Comisión de Transición contrató hace algunos años los servicios de una firma extranjera para evaluar al personal docente de la Unah, pagando 35 millones de lempiras.
La inversión se convirtió en pérdida, pues los profesores se negaron a someterse al proceso que denominaron de capacitación en vez de evaluación.
