Estados Unidos
El senador republicano Mel Martínez anunció el viernes oficialmente su renuncia, antes de que termine su periodo, abriendo una serie de interrogantes sobre quién ocupará su escaño.
Con la renuncia de Martínez, queda un solo senador de origen hispano, el demócrata Robert Menéndez, de Nueva Jersey.
Martínez hizo el anuncio a la prensa en el aeropuerto de Orlando, poco después de regresar de Washington, donde antes había informado a sus colaboradores. Dijo que pasará al sector privado tras su renuncia.
Aseguró que deja el cargo por “voluntad propia”. En diciembre había dicho que no buscaría la reelección en 2010.
“No hay una razón que me obligue a hacer esto. Simplemente tengo el deseo de hacer otra cosa”, señaló.
Luchador incansable
Martínez, conocido como una voz vehemente en los temas de inmigración y Cuba, dijo que la siguiente etapa de su vida estará en el sector privado, pero no mencionó algún plan específico. Señaló que nada en su vida personal o en su salud incidió en su decisión.
“Simplemente siento que me ha llegado el momento de regresar a mi familia, a Florida y a mi casa”, dijo. “Esto me dará una oportunidad de seguir adelante con el resto de mi vida... Nunca pretendí pasar el resto de mi vida en el servicio público”.
El gobernador republicano de Florida, Charlie Crist, designará a su sucesor interino. Crist era candidato a ocupar la banca de Martínez, cuyo período finalizaba el año próximo, pero dijo que no se autodesignará. Su decisión fuerza a Crist — que se presenta para reemplazar a Martínez —a ponerse a cargo de designar a un sucesor interino. El gobernador dijo que haría un anuncio en las próximas semanas.
Crist añadió que Martínez lo llamó el jueves para informarle la renuncia. Es casi seguro que Crist elija a un republicano, lo que significa que la renuncia de Martínez no tendrá efecto en el equilibrio de poderes en el Senado, donde los demócratas controlan los 60 escaños necesarios para superar las tácticas de bloqueo de los republicanos.
Los funcionarios pronosticaron que Crist, quien enfrenta un desafío republicano en las primarias y debería medirse después con varios contendientes demócratas, elegirá a alguien que ocupe el puesto sólo de manera temporal.
