Honduras
A pesar de la difícil situación política, la normalidad se ha logrado mantener en el país.
Calles transitadas, centros comerciales abarrotados, instituciones estatales y agencias bancarias en operación, comercio informal activo y movilización normal de buses y taxis son parte del ambiente de la ciudad capital tras la separación de Manuel Zelaya Rosales.
La relativa calma se ha mantenido en la ciudad y en otros sectores del país, donde miles de personas continúan asistiendo a diario a sus trabajos, a excepción de decenas de maestros y alumnos que han optado por extender el receso en el sistema educativo.
En el centro de la ciudad, los comercios formales e informales se mantienen activos ante el normal flujo de personas en las calles y avenidas de Tegucigalpa y Comayagüela. Los centros comerciales, las agencias bancarias, los mercados y los supermercados siguen brindando atención al público en completa normalidad, como lo han hecho en las últimas semanas.
Combustible
En las estaciones gasolineras se sigue garantizando el suministro de combustible durante las próximas semanas, pues se ha descartado que la situación política afecte el abastecimiento de carburantes en el territorio nacional.
“Hay flujo normal de combustible. Las estaciones almacenan a su máxima capacidad para garantizar el suministro de carburante en todo el país”, declaró Mauricio Zablah, vicepresidente de la Asociación de Distribuidores de Petróleo, Ahdippe.
Hasta las oficinas estatales como la Dirección Ejecutiva de Ingresos, DEI, y la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones, Hondutel, brindaban atención al público la mañana de ayer en el centro de la ciudad.
La normalidad se mantiene en otros órganos estatales, en los que centenares de burócratas asisten a diario a sus labores.
El servicio de buses y taxis también operaba ayer normalmente a pesar de que varias calles permanecen cerradas por efectivos militares, en especial, en los alrededores de la Casa Presidencial.
“El servicio de transporte ha estado normal. Por lo menos no hemos tenido problemas para movilizarnos”, manifestó una usuaria del transporte.
Vuelos
Incluso el aeropuerto internacional de Toncontín operaba ayer a todo vapor, aunque con mayores medidas de seguridad, ante una significativa cantidad de viajeros que se ha registrado en las últimas semanas.
La terminal aérea estuvo ayer abarrotada de viajeros que salían y entraban al país, pues las líneas aéreas han decidido mantener normales los vuelos nacionales e internacionales.
La relativa calma se ha conservado en la capital a pesar de algunas protestas violentas que han realizado seguidores del ex presidente y las marchas pacíficas en favor del nuevo Gobierno.
7 de cada 10 apoyan lo hecho
Tegucigalpa. El pueblo hondureño respalda a las Fuerzas Armadas y está convencido de que los miembros de la institución castrense actuaron a favor de la democracia al capturar y sacar del país al ex presidente Manuel Zelaya Rosales.
Una consulta persona a persona, en las calles de la capital, demostró que el 70% coincide en que las actuaciones militares fueron apegadas a la Constitución.
Un sector que no está de acuerdo con el procedimiento para capturar a Zelaya Rosales asegura que por ser el representante de todos los hondureños se le debió dar trato preferencial y no sacarlo violentamente. Muchos opinan que si el ex presidente cometió los delitos que le imputa la Fiscalía, por los cuales se emitió una orden de captura en su contra, se le debe juzgar en el país y demandan que se le dé la oportunidad de regresar.
Las personas que se muestran satisfechas con las actuaciones de las Fuerzas Armadas aseguran que lo acontecido no es un golpe de Estado porque no se ha disuelto ninguno de los tres poderes del Estado, los cuales funcionan normalmente, como si nada hubiera pasado. “Aquí lo que ha ocurrido es una sustitución de una persona que estaba al mando del Poder Ejecutivo, como lo manda la Constitución de la República, debido a que no contamos con la persona que fue electa como vicepresidenta”, manifestó Roberto Meraz.
La mayoría de la población respalda a las Fuerzas Armadas porque está al servicio y en defensa de la patria. Especialmente en momentos difíciles, el pueblo hondureño se identifica con esta institución del Estado.