Honduras
Una de las mayores debilidades del gobierno del ex mandatario Manuel Zelaya fue la escasa lucha contra la delincuencia, que experimentó un acelerado repunte desde inicios de su período.
En su discurso de toma de posesión el 27 de enero de 2006, Zelaya prometió ante el pueblo una guerra frontal contra la delincuencia, sin embargo, ni siquiera logró despegar el inicio de esa lucha debido a que las cifras de delincuencia, violencia y narcotráfico observaron una curva ascendente.
Según el informe del Observatorio Nacional de la Violencia que semestralmente se realiza en el país, los índices de homicidios se incrementaron cada mes.
Cambio
Zelaya nombró a Álvaro Romero, un militar retirado, como su ministro de Seguridad, y éste, al ser cuestionado por los medios de comunicación sobre la ola de criminalidad, se limitaba a contestar que era una “falsa percepción”.
Finalmente, a raíz de las constantes críticas de diversos sectores sociales, el 7 de enero de 2008, Zelaya Rosales se vio obligado a destituir a Romero y lo nombró embajador.
Nombró a Jorge Rodas Gamero, quien pasó de ser viceministro a ministro de Seguridad. Con el sucesor no hubo ningún cambio en cuanto a la disminución de los índices de violencia e inseguridad en el país. Los cifras por muertes violentas se volvieron escalofriantes, casi similares al de los países involucrados en conflictos bélicos.
Estadísticas
Según el último informe del Observatorio de la Violencia, en 2008 se registraron cerca de 4,473 homicidios, es decir, un promedio de 12 por cada día del año, cifra con la que se puede interpretar que cada dos horas matan violentamente a un hondureño.
El número muestra un incremento aproximado del 25 por ciento en comparación con 2007. En ese período, un total de 3,574 personas fallecieron violentamente.
Con estas alarmantes cifras, Honduras se posiciona en los primeros tres lugares de países centroamericanos con altos índices de violencia. Le acompañan Guatemala y El Salvador. En Guatemala, la tasa de homicidios llegó a 45 por cada 100 mil habitantes y en El Salvador, a 49 homicidios por cada 100 mil pobladores.
La Organización Panamericana de la Salud destacó que en el hemisferio la violencia es la principal causa de muerte.
El Observatorio de la Violencia es apoyado por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Unah, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Pnud; la Agencia Sueca del Desarrollo Internacional, Asdi, y la Policía Nacional y el Ministerio Público.
Sicariato
El informe detalla que se ha desarrollado un núcleo delictivo del crimen organizado que, bajo la modalidad de sicariato, es el responsable de al menos el 36 por ciento de las muertes, es decir, que 1,621 homicidios durante el 2008 fueron ejecutados por sicarios.
El estudio identifica también cuatro núcleos generadores de homicidios a los que hay que atender: en primer lugar, los que se ejecutan bajo la modalidad de sicariato y que la Policía vincula al crimen organizado.
En segundo lugar, los que se producen por la delincuencia común, específicamente los vinculados al robo.
Enseguida, los generados por riñas interpersonales y por último, los producidos por la violencia doméstica e intrafamiliar.
Entre enero y diciembre de 2008 ocurrieron 7,235 muertes violentas, mil 448 casos más que el año anterior, esto significa un incremento del 25 por ciento.
En relación a los homicidios, el año pasado se contabilizaron 4,473 y en 2007 se produjeron 3,574, es decir, hubo un aumento de 899 muertes.
De los municipios del Valle de Sula, Choloma ocupa el primer puesto de muertes violentas, seguido de San Manuel y San Pedro Sula.
