Honduras
Elementos de la 120 Brigada de Infantería dieron cumplimiento a una orden del Ministerio Público y a las 8.00 de la mañana procedieron a decomisar las urnas ubicadas en escuelas y centros públicos.
La medida fue recibida por los activistas de la cuarta urna con protestas, sin embargo, no se registraron mayores incidentes.
Los militares recorrieron todas las calles en operativos inusuales que alarmaron a la población; muchos vecinos regresaron a sus casas en espera de lo peor.
En Dulce Nombre de Copán la sociedad civil se encargó de recolectar las urnas que fueron llevadas posteriormente a la instalación militar.
La población decidió quedarse en sus casas, la incertidumbre de las acciones que se desarrollarían mantenía en expectativa a los habitantes.
