Honduras
El ambiente de la encuesta popular, combinado con la separación del ex presidente Manuel Zelaya, encendió los ánimos entre muchos santabarbarenses.
En la cabecera departamental de Santa Bárbara todo se tornó tranquilo: los centros de salud, escuelas, pulperías, algunas calles y hasta la Alcaldía sirvieron como centro de votación, aunque la participación no fue tan masiva. En las filas de votación se observó a pocas personas, en su mayoría humildes, que llegaban con sus cédulas a marcar la encuesta. En este sector había 60 centros de votación con cien boletas cada uno.
Lo contrario sucedió en Chinda, donde no se instaló ninguna urna, por lo que algunos liberales se trasladaron a municipios aledaños.
Ni a los militares dieron urnas
En la comunidad de Trinidad, Santa Bárbara, el ambiente se tornó muy tenso a eso de las diez de la mañana, cuando llegó un camión lleno de militares acompañados por el fiscal Ismael Mendoza, de San Pedro Sula, quien iba con la única intención de levantar las urnas; pero no lograron su objetivo porque se opusieron muchos de los trinitecos, apostados frente al parque y la estación policial. Un grupo protestaba a favor de la encuesta y con parlantes llamaban a los vecinos a acudir a votar.
Cuando partieron los militares, les gritaron y mostraron su descontento por su presencia. Los pobladores gritaban consignas, en su mayoría jóvenes.
El fiscal se trasladó a otras zonas donde los organizadores habían abandonado todo por la salida de Zelaya del país.
Poco movimiento en calles
En las calles de Santa Bárbara hubo poco movimiento vehicular. En municipios como La Unión, las celebraciones religiosas se desarrollaron normalmente, al igual que en la cabecera municipal.
Cerca de los centros de votación había vehículos y hogares con calcomanías alusivas a la cuarta urna. Algunos ciudadanos portaban camisetas de la encuesta.
Sin embargo, los nacionalistas y ciertos liberales santabarbarenses no estaban de acuerdo con ese ajetreo. Estaban preocupados por lo que acontecía en el país y fuera de las fronteras. En los pocos negocios abiertos se escuchaban las emisoras y los canales que transmitían lo que le pasaba al ex presidente de Honduras.
