Honduras
Un grupo de reservistas, militares retirados y veteranos de guerra de las Fuerzas Armadas salieron ayer a las calles de Tegucigalpa para defender la Constitución de la República y la democracia.
Antonio Sorto, presidente de los reservistas de las Fuerzas Armadas, dijo que la lucha terminará cuando el presidente de la República, Manuel Zelaya Rosales, desista de sus posiciones de continuismo.
“Todo el mundo está defendiendo la Constitución de la República y está defendiendo nuestras gloriosas Fuerzas Armadas”, señaló Sorto.
Añadió que en el país se tiene que vivir en paz y democracia y que “aquí no tiene que venir Hugo Chávez a dictar órdenes porque los hondureños somos patriotas”, expresó.
El grupo de militares se apostó por varios minutos frente al Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y salieron del parque El Obelisco hacia el parque central de Tegucigalpa, específicamente hacia los bajos del Congreso Nacional.
La inusual y masiva presencia de uniformados en el parque central coincidió con una manifestación de civiles hondureños defendiendo la misma causa.
Ganan simpatía
Los reservistas avalaron con entusiasmo la decisión de la Corte Suprema de Justicia de reintegrar en su cargo al jefe del Estado Mayor Conjunto, Romeo Vásquez Velásquez, relevado de su cargo por no acatar una orden ilegal emitida por el presidente Manuel Zelaya.
En medio de la crisis institucional que atraviesa Honduras, los militares han logrado ganarse la simpatía y respeto de los hondureños que reaccionaron con admiración a la negativa de Vásquez Velásquez de no apoyar una consulta programada para el domingo y que es ilegal, según la justicia hondureña.
Los comentarios a través de laprensa.hn han ido aumentando y revelan el genuino respaldo de los hondureños dentro y fuera de las fronteras patrias a la institución militar.
Ayer, los habitantes de la capital, centro de la crisis política, se mantenían cautos ante el desarrollo de los acontecimientos políticos que llegaron a su punto álgido la noche del miércoles cuando el presidente Manuel Zelaya anunció la destitución de Vásquez Velásquez.
Algunos comercios optaron por proteger sus bienes y otros abrieron sus puertas al público.
No obstante, la presencia militar en puntos claves de Tegucigalpa, como el Congreso Nacional y varios accesos a la ciudad recuerdan que la relativa tranquilidad que se respira no está garantizada.
En Casa Presidencial, la presencia de activistas partidarios de la instalación de la cuarta urna era evidente.
Los gobiernistas permanecen atentos al llamado del presidente Manuel Zelaya, a quien varios sectores, incluso su propio partido, le han pedido que demuestre su vocación democrática.
El presidente Zelaya insiste en llevar a cabo su consulta ilegal y el jueves, junto a varios seguidores, se tomó por asalto la Base Aérea Hernán Acosta Mejía para sustraer el material para realizar el domingo la desautorizada encuesta.
En ese sentido, el Congreso Nacional nombró una comisión para investigar el desacato a la ley por el mandatario, que empieza a quedarse sin respaldo en su empecinamiento por la ilegal encuesta.
