Tomar la decisión de cambiar de empleo es algo que se tiene que pensar y razonar muy bien antes de hacerlo, ya que puede creer que tiene una nueva o mejor oportunidad, pero muchas veces puede ser desfavorable para su carrera profesional o situación económica, comenta dice Laura Rivas, experta en búsqueda de capital humano de Sead.
Según Rivas, para alguien que tiene obligaciones familiares que cumplir y más aún en este tiempo difícil, con menos ofertas laborales y más desempleados no puede tomar una decisión apresurada.
“Lo primero que se debe hacer es definir una lista de prioridades y comprobar en qué medida se ajusta a ellas la oferta recibida, que lógicamente debe de tener alguna o más de una oferta laboral para tomar esta decisión y así no pasar a formar parte del gran número de desempleados”.
Sin apuros
Uno de los motivos de tomar la decisión es por la remuneración salarial, y esto va de la mano con la situación que se está viviendo.
La distancia puede ser otro factor; a raíz del gran número de delincuencia que hay en nuestro país, no podemos arriesgarnos a salir muy tarde de la empresa y recorrer largas distancias para llegar a su hogar.
El clima laboral tiene mucho que ver, si en la empresa no existe la ética profesional en la mayoría de sus colegas o no existe el compañerismo sus deseos por cambiar de ambiente serán mayores.
Si al levantarse por la mañana ya no quiere ni hacerlo porque no le motiva ni le apasiona su empleo es claro que cayó en la rutina y lo más seguro es que después caerá en depresión.
Hay que tener en cuenta que no sólo las empresas u organizaciones pueden evaluar el desempeño de sus empleados, sino también los empleados pueden evaluarse a si mismos y ser conscientes y sinceros consigo mismo para saber si están dando lo mejor para la empresa y si hay carrera y futuro dentro de ella, no esperar solamente a que la empresa tome la decisión de retirarlos.
Si existen razones suficientes para quedarse dentro de la empresa, lo mejor es continuar identificándonos de una forma comprometida.
Esfuércese por hacer el mejor trabajo, recuerde que es su carta de presentación y lo que hablará por usted.
